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13 de octubre de 2014

Derechos de autor vs. el derecho a leer

Publicación original: Letras Libres

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“Si le prestaba su computadora, ella podría leer sus libros. Además de poder ir a prisión durante muchos años por dejar que alguien leyese sus libros, la misma idea de hacerlo al principio lo escandalizó. Igual que a todo el mundo, le habían enseñado desde el parvulario que compartir los libros era repugnante y equivocado, algo que sólo haría un pirata”.

La cita pertenece al relato “El derecho a leer”, de Richard Stallman, publicado en 1996. El cuento tiene poco valor literario pero mucho de denuncia: en la línea de las distopías clásicas (Un mundo feliz, 1984, Farenheit 451), Stallman imagina un futuro en el que prestar libros es un delito. Más aún, está castigado prestar una computadora que contiene libros, aunque no se compruebe que quien la recibe los haya leído. Una sociedad de control que persigue no sólo los crímenes cometidos sino también los que habrían podido cometerse.

28 de junio de 2013

Rayuela, una señora dignísima

Publicación original: Letras Libres

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“Se terminó de imprimir el día veintiocho de junio del año mil novecientos sesenta y tres en los talleres gráficos de la Compañía Impresora Argentina, S. A., calle Alsina 2049 - Buenos Aires”.

Con ese colofón se cerraba la primera edición de Rayuela. Hace justo medio siglo, los 3.000 ejemplares de aquella tirada inicial salía de los hornos de la Editorial Sudamericana. Poco después, uno de ellos sobrevoló el Atlántico y llegó a París. “¡Che, la edición quedó muy bien!”, escribió Cortázar casi de inmediato a su editor y amigo Paco Porrúa. “Nuestra rayuelita es muy digna, muy coquetona, y sobre todo en el lomo queda preciosa…”

16 de enero de 2013

¿Por qué nos gusta ver leer?

Publicación original: Letras Libres

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¿Por qué nos gusta ver leer? Iba a formular la pregunta de otra manera: ¿Por qué a quienes nos gusta leer también nos gusta ver leer? Un fragmento de No leer, el libro de crónicas literarias de Alejandro Zambra, me disuadió: “Hay belleza, para nosotros, en la imagen del lector solitario. Recuerdo a un compañero de curso que iba en las tardes a la Biblioteca Nacional no para leer sino para mirar a los demás leyendo. A él, de hecho, no le gustaba leer, y usaba los libros solamente como antifaces para mirar sin ser visto”.

5 de noviembre de 2012

Los diarios, esos cuadernos llenos de lo que fuimos

Publicación original: unabirome

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La última vez que estuve en la Argentina, se me dio por buscar unos cuadernos y echarles un vistazo. Me sorprendió leer lo que leí. No podía ser de otra manera. Esos cuadernos eran mis diarios. Comencé a escribirlos a mediados de 2004, hace más de ocho años, y sigo haciéndolo: me parece increíble pensar que cinco de esos años los llevo viviendo en Madrid. Y los seguiré escribiendo, seguramente. ¿Por qué?

26 de septiembre de 2012

Libros como perfume

Publicación original: Letras Libres

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Steidl es una prestigiosa editorial alemana especializada en libros de fotos. Sin embargo, el producto estrella de su catálogo Otoño-Invierno 2012/2013, lanzado en junio, no es un fotolibro. Tampoco es un libro tradicional, aunque desde fuera lo parece. En la portada, letras negras sobre fondo blanco, se lee el título: Paper Passion, y una faja roja anuncia que es “for booklovers”. Al abrirlo, como en las películas, las páginas de este libro están recortadas para hacerle hueco a un frasco de perfume. Y es que Paper Passion no es, en rigor, un libro, sino un perfume: un perfume con aroma a libros.

20 de junio de 2012

Inmortales y pobres presentaciones de libros

Publicación original: Letras Libres

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Tarde madrileña. Termino mi jornada laboral y no tengo planes. Consulto la agenda cultural y veo que en el Centro de Arte Moderno (CAM, una pequeña galería de arte / librería / editorial que llevan unos argentinos) se presenta el libro La poesía inmortal y pobre de Borges: Urdiendo reflexiones sobre su obra poética tardía, de Andrés Fisher. La presentación estará a cargo del autor, del poeta Juan Soros y del director del CAM, Claudio Pérez Míguez. Puede estar bien, me digo. Allí voy.

14 de febrero de 2012

De homenajes, plagios, dominios públicos y, como tantas veces, Borges

Publicación original: Letras Libres

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Los hechos del affaire Agustín Fernández Mallo-María Kodama son de dominio público (vaya expresión para empezar a hablar de este asunto). Quien no los conozca se puede poner al tanto con este post de Jorge Téllez. Lo esperamos.

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Más allá de la inevitable polvareda levantada en torno a El hacedor (de Borges), Remake, de los dimes y diretes, de las motivaciones e intereses de todos los que opinan, de la calidad literaria del libro, más allá de todo eso, la cuestión principal en esta historia sigue brillando con su propia luz: ¿es válido el reclamo de María Kodama? Más y mejor: ¿dónde están los límites de la intertextualidad, de la cita, de la referencia, del guiño, del plagio?

7 de marzo de 2011

«Querido Diario»: Postales en la vida de Ricardo Piglia

Publicación original: Revista Cronopio

UNO. Hace un par de meses, el suplemento Babelia del periódico español El País anunció un «acontecimiento literario»: el comienzo de la publicación de los Diarios de Ricardo Piglia. Tales Diarios constituyen una pieza ya mítica para la literatura hispanoamericana de nuestro tiempo; en el mundillo literario se habla de ellos desde hace décadas.

8 de diciembre de 2010

Sergio Bizzio, de letras y celuloide

Publicación original: Revista Cronopio

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Hay algunos escritores especialmente cinematográficos. Ya porque se dedican paralelamente a la literatura y al cine —como directores, guionistas, incluso como productores o actores—, ya porque sus obras presentan características que permiten leerlas “como si se estuviera viendo una película” o las hacen muy atractivas para ser llevadas a la pantalla grande. Sergio Bizzio forma parte de ambos grupos: sin dudas, es el escritor argentino más cinematográfico del momento, y uno de los principales exponentes a nivel latinoamericano de este curioso, por llamarlo así, género.

1 de enero de 2009

«Soy J. D. Salinger. Aquel que está allá»

Publicación original: unabirome

LOS 90 DEL CAZADOR OCULTO. J. D. Salinger —Jerry para sus (escasos) amigos— no leerá este artículo, por supuesto. No leerá tampoco ninguno de los miles que en todo el mundo se publican hoy en ocasión de su cumpleaños número 90. Pero, a la distancia, desde su retiro voluntario de las afueras de Cornish, una pequeña ciudad en el estado de New Hampshire, nos despreciará a todos los que nos dedicarnos a escribir sobre él. Ese es el destino que eligió este escritor, uno de los más grandes que dio la literatura de EE. UU. en el siglo XX, mito viviente que lleva décadas recluido, sin hacer apariciones públicas ni dar a la luz —ni a la legión de lectores que lo adoran— nuevos textos.

2 de octubre de 2007

La inteligencia, la imaginación encendida

Publicación original: Revista Teína

Una semblanza de C. E. Feiling, a 10 años de su muerte

Vivió 36 años y dejó una obra concisa y brillante. La editorial Norma acaba de publicar un volumen que incluye sus tres novelas y el primer capítulo de la que dejó inconclusa. Una semblanza del escritor, con testimonios de sus amigos —Sergio Bizzio o Daniel Guebel— y de quien fue su última pareja, Gabriela Esquivada.

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Tres días antes de que se cumpliera una década de la muerte de Charlie Feiling, unas cincuenta personas se reunieron en su nombre. La Boutique del Libro, en Buenos Aires, fue el escenario de la presentación de Los cuatro elementos, el volumen publicado por la editorial Norma que reúne sus tres novelas y el primer capítulo de lo que sería la cuarta, obra que dejó inconclusa cuando la leucemia acabó con su vida. Los oradores en la velada fueron Fogwill y Marcelo Figueras, quien destacó una de esas curiosidades y simetrías que a veces parecen gustarle tanto a la muerte:

1 de agosto de 2007

Charlie Feiling, un escritor nacional

Publicación original: Revista Caras y Caretas, Buenos Aires, agosto de 2007

Se cumplieron diez años de la muerte de C. E. Feiling. Vivió 36 años y dejó una obra concisa y brillante, reeditada ahora en un volumen que incluye un bonus track: el primer capítulo de la novela que dejó inconclusa.

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¿Será verdad que escribir una semblanza o un retrato literario es imposible? En caso de que no lo sea, de que sí se pueda hacerlo, esta semblanza podría comenzar diciendo que el 22 de julio se cumplió una década de la muerte de Charlie Feiling. Que “Charlie” no era su verdadero nombre, por supuesto, como tampoco lo era Carlos Eduardo Antonio (como decía su DNI), ni Charles Edward Anthony Keith (como lo bautizaron sus padres), ni C. E. (como firmaba sus libros). Se llamaba un poco de todas esas formas. Podría decir también que cuando murió tenía 36 años y tres novelas publicadas, y una cuarta en camino, y poemas y amigos y una mujer a la que amaba. Y que ahora todos ellos lo extrañan.

1 de julio de 2007

Aunque la naturaleza decline su fuerza

Publicación original: Revista Caras y Caretas, Buenos Aires, julio de 2007.

Guillermo Enrique Hudson vivió sus primeros años en la pampa bonaerense. Luego marchó a Londres y escribió libros que elogiaron Borges y Joseph Conrad. A casi 90 años de su muerte, un parque preserva el lugar donde nació y que él describió entrañablemente en Allá lejos y hace tiempo.

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“La naturaleza va declinando su fuerza, pero hay tres de los veinticinco ombúes”. La frase pertenece a (y condensa el espíritu de) una carta en la que Robert Cunninghame Graham describió la experiencia de visitar el lugar donde su amigo entrañable, Guillermo Enrique Hudson, había nacido y vivido los primeros años de su vida. La misiva, datada en “Los 25 Ombúes” el 28 de febrero de 1936, agrega: “He realizado numerosas peregrinaciones en mi vida, a Roma, a Santiago de Compostela, a lugares famosos en todo el mundo. Jamás en ninguno de estos lugares he estado más emocionado que ahora en este humilde rancho (en español en el original) con su techo de madera y su piso de ladrillo, sus puertas primitivas y su aire huraño hacia todo lo moderno, gracias a Dios”.

27 de abril de 2007

El largo camino de El Eternauta para llegar al cine

Publicación original: Clarín.com

Después de varios intentos fallidos, una productora italiana prepara una película sobre la historieta. Por su parte, el argentino Gustavo Mosquera termina el guión de un filme de ficción basado en la vida de su creador, Héctor G. Oesterheld, desaparecido hace 30 años. "La historia del autor supera cien veces la de la obra", dijo el cineasta a Clarín.com.

20 de abril de 2007

Eterno resplandor

Publicación original: Clarín.com

A fin de mes se cumplen 30 años de la desaparición del historietista y, en septiembre, medio siglo de la edición original de El Eternauta. Testimonios de su mujer y sus colegas Solano López, Breccia y Trillo.

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A Elsa le costó reconocerlo. Estaba en un rincón oscuro de la confitería La Fragata, en la esquina de Corrientes y San Martín. Se había dejado la barba y el pelo más largo, se vestía diferente. Se ocultaba. Eran las 3 de la tarde de un caluroso sábado de 1977. ¿De qué hablaron? El dijo que era probable que no pudieran volver a verse por un largo tiempo. "Vos elegís, es tu decisión", le respondió ella. Pero le hizo un ruego desesperado: "Salvá a las chicas". Después se despidieron. Fue la última vez que lo vio.

1 de abril de 2007

Gabriel Báñez, cortar y confeccionar

Inédito

1. Uno o dos nombres propios

El nombre es la marca registrada del escritor. Por eso, por ejemplo, Fogwill trata de que todo el mundo se olvide de que se llama Rodolfo. Por eso Feiling en sus libros nunca fue Carlos Eduardo ni Charlie, sino “C.E.”; por eso nos costaría mucho darnos cuenta de que si nos hablaran de un tal Tomás Martínez, se estarían refiriendo al autor de Santa Evita. Hay un caso especial: el de los escritores cuyos nombres mutan con el tiempo, autores que firman sus primeras obras de una forma y luego pasan a rubricarlas de otra. Ahí tenemos la “F” entre el “Julio” y el “Cortázar” de sus primeros relatos, a Martini a veces como Juan y a veces como Juan Carlos, a Mario Goloboff anteponiendo Gerardo a veces. Y también al escritor que motiva este artículo: José Gabriel Báñez en sus dos primeros libros, Gabriel Báñez en todos los demás.

2 de marzo de 2007

García Márquez, años sin soledad

Publicación original: Clarín.com

El escritor colombiano será homenajeado a lo grande en la IV edición del encuentro en Cartagena de Indias. El martes cumple 80 años y en junio festeja los 40 de "Cien años de soledad". Los detalles de la celebración.

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¿Algo para festejar? Si cuando comenzó a gestarse el IV Congreso de la Lengua los organizadores se hicieron esa pregunta, la respuesta habrá surgido muy pero muy rápidamente. Porque Gabriel García Márquez cumple 80 años, precisamente este martes. Y no es el único "aniversario redondo" que el autor protagonizará este año: también se cumplen cuatro décadas de la publicación de Cien años de soledad, 60 años de la publicación de su primer cuento y 25 de la consagración cuando recibió el Premio Nobel. Por eso, este es el "Año García Márquez", y los honores al escritor colombiano se multiplicarán y cobrarán variadas formas.

29 de enero de 2007

Aquel Gordo tan querido

Publicación original: Clarín.com

Adorado por unos y menospreciado por otros, es ya un ícono de la literatura popular argentina. Fontanarrosa, Osvaldo Bayer, Juan Forn y su novia de la infancia retratan al hombre y a su obra.

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Osvaldo Soriano murió joven. Tenía 54 años. Una vez había estado junto con Gabriel García Márquez y Fidel Castro en el Palacio de Convenciones de La Habana, y en un momento de la conversación el líder cubano habló de la vejez. "Un hombre de 70 años que se cuide en las comidas, haga gimnasia todos los días y no fume tendrá la fortaleza de uno de 40", dijo. Y agregó, mirando a Soriano:

1 de octubre de 2004

Cortázares que no son los que dicen que son

Publicación original: Revista Oliverio, Buenos Aires, 2004

Se ha dado en llamar el 2004 como «Año Cortázar», en razón de que en febrero se cumplió el 20° aniversario de su muerte. Ha habido charlas, congresos, reediciones y demás formas del homenaje. Quizá no esté mal esto de recordar a las personas sólo cuando se cumple un aniversario redondo, lo cual habla de nuestra pasión por el sistema métrico decimal. Pero en los múltiples artículos de diarios y revistas publicados en los últimos meses se ha caído en al menos un error y una omisión, que vale la pena destacar. Ambos tienen que ver con las primeras publicaciones de Cortázar, aquéllas de cuando no era un reconocido gran escritor sino un joven que buscaba hacerse un espacio en el mundo de las letras.

1 de agosto de 2004

El proceso y la argentinidad de Kafka

Publicación original: Revista Oliverio, Buenos Aires, 2005

En nuestro país, decir «el proceso» nos remite antes a la dictadura militar de 1976-1983, que a la novela de Kafka. No deja de ser curioso que ese gobierno de facto haya elegido tal nombre para ser recordado por la posteridad. Está claro que las palabras se resignifican, adquieren con el tiempo denotaciones y connotaciones nuevas. Sin embargo, ese título puede servir como punto de partida para algunas ideas en torno a la Argentina y al bueno de Franz, ese escritor sin patria, y para bucear en busca de lo kafkiano en nuestra historia y de El proceso y de la argentinidad de Kafka.