1 de septiembre de 2007

Llamas en la iglesia: el artista argentino Pío Díaz comienza a "quemar" la Catedral de Copenhague

Publicación original: Clarín.com

Hoy quedará inaugurada una muestra que, a través de la proyección de imágenes de video, representa un incendio en la principal iglesia de la capital de Dinamarca. La obra, a cargo de Díaz y la danesa Thyra Hilden, conmemora el bicentenario de un bombardeo británico considerado "un monumento simbólico del terror".

1 de agosto de 2007

Charlie Feiling, un escritor nacional

Publicación original: Revista Caras y Caretas, Buenos Aires, agosto de 2007

Se cumplieron diez años de la muerte de C. E. Feiling. Vivió 36 años y dejó una obra concisa y brillante, reeditada ahora en un volumen que incluye un bonus track: el primer capítulo de la novela que dejó inconclusa.

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¿Será verdad que escribir una semblanza o un retrato literario es imposible? En caso de que no lo sea, de que sí se pueda hacerlo, esta semblanza podría comenzar diciendo que el 22 de julio se cumplió una década de la muerte de Charlie Feiling. Que “Charlie” no era su verdadero nombre, por supuesto, como tampoco lo era Carlos Eduardo Antonio (como decía su DNI), ni Charles Edward Anthony Keith (como lo bautizaron sus padres), ni C. E. (como firmaba sus libros). Se llamaba un poco de todas esas formas. Podría decir también que cuando murió tenía 36 años y tres novelas publicadas, y una cuarta en camino, y poemas y amigos y una mujer a la que amaba. Y que ahora todos ellos lo extrañan.

1 de julio de 2007

Aunque la naturaleza decline su fuerza

Publicación original: Revista Caras y Caretas, Buenos Aires, julio de 2007.

Guillermo Enrique Hudson vivió sus primeros años en la pampa bonaerense. Luego marchó a Londres y escribió libros que elogiaron Borges y Joseph Conrad. A casi 90 años de su muerte, un parque preserva el lugar donde nació y que él describió entrañablemente en Allá lejos y hace tiempo.

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“La naturaleza va declinando su fuerza, pero hay tres de los veinticinco ombúes”. La frase pertenece a (y condensa el espíritu de) una carta en la que Robert Cunninghame Graham describió la experiencia de visitar el lugar donde su amigo entrañable, Guillermo Enrique Hudson, había nacido y vivido los primeros años de su vida. La misiva, datada en “Los 25 Ombúes” el 28 de febrero de 1936, agrega: “He realizado numerosas peregrinaciones en mi vida, a Roma, a Santiago de Compostela, a lugares famosos en todo el mundo. Jamás en ninguno de estos lugares he estado más emocionado que ahora en este humilde rancho (en español en el original) con su techo de madera y su piso de ladrillo, sus puertas primitivas y su aire huraño hacia todo lo moderno, gracias a Dios”.

16 de mayo de 2007

La hora de los hornos (cuando pasa eso que todos saben que un día va a pasar)

Publicación original: Clarín.com

Todo llega, toda paciencia y abnegación tienen un límite. Para muchos, ese límite llegó ayer a la tarde cuando un tren de la ex línea Roca (¿se dieron cuenta de que en la Argentina los ferrocarriles no tienen nombre sino ex nombres?) se detuvo a pocos metros de arrancar y sus pasajeros tuvieron que volver caminando por las vías –como en la película Cuenta conmigo, pero menos emotivo– y no sólo eso, sino que además, supuestamente, ese tren impedía que cualquier otro pudiera arrancar. Justo a las seis y media de la tarde, cuando la gente vuelve de trabajar. Gente que, sí, aunque muchos se sorprendan, a veces dice basta. Aunque esté acostumbrada a viajar peor que ganado, hacinada, en vagones destrozados en los que se muere de calor en verano y de frío en invierno, en formaciones que salen a cualquier hora –si salen–, con menos respeto por los horarios que la televisión. Lo que es decir mucho.

27 de abril de 2007

El largo camino de El Eternauta para llegar al cine

Publicación original: Clarín.com

Después de varios intentos fallidos, una productora italiana prepara una película sobre la historieta. Por su parte, el argentino Gustavo Mosquera termina el guión de un filme de ficción basado en la vida de su creador, Héctor G. Oesterheld, desaparecido hace 30 años. "La historia del autor supera cien veces la de la obra", dijo el cineasta a Clarín.com.

20 de abril de 2007

Eterno resplandor

Publicación original: Clarín.com

A fin de mes se cumplen 30 años de la desaparición del historietista y, en septiembre, medio siglo de la edición original de El Eternauta. Testimonios de su mujer y sus colegas Solano López, Breccia y Trillo.

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A Elsa le costó reconocerlo. Estaba en un rincón oscuro de la confitería La Fragata, en la esquina de Corrientes y San Martín. Se había dejado la barba y el pelo más largo, se vestía diferente. Se ocultaba. Eran las 3 de la tarde de un caluroso sábado de 1977. ¿De qué hablaron? El dijo que era probable que no pudieran volver a verse por un largo tiempo. "Vos elegís, es tu decisión", le respondió ella. Pero le hizo un ruego desesperado: "Salvá a las chicas". Después se despidieron. Fue la última vez que lo vio.

1 de abril de 2007

Gabriel Báñez, cortar y confeccionar

Inédito

1. Uno o dos nombres propios

El nombre es la marca registrada del escritor. Por eso, por ejemplo, Fogwill trata de que todo el mundo se olvide de que se llama Rodolfo. Por eso Feiling en sus libros nunca fue Carlos Eduardo ni Charlie, sino “C.E.”; por eso nos costaría mucho darnos cuenta de que si nos hablaran de un tal Tomás Martínez, se estarían refiriendo al autor de Santa Evita. Hay un caso especial: el de los escritores cuyos nombres mutan con el tiempo, autores que firman sus primeras obras de una forma y luego pasan a rubricarlas de otra. Ahí tenemos la “F” entre el “Julio” y el “Cortázar” de sus primeros relatos, a Martini a veces como Juan y a veces como Juan Carlos, a Mario Goloboff anteponiendo Gerardo a veces. Y también al escritor que motiva este artículo: José Gabriel Báñez en sus dos primeros libros, Gabriel Báñez en todos los demás.